El pueblo -de momento- de Villamayor de Gállego está viviendo uno de los momentos más convulsos de su historia reciente.

La situación actual de la localidad podría calificarse como una división entre los partidarios de volver a ser un barrio y los que quieren seguir siendo un pueblo independiente de los dictados del Ayuntamiento de Zaragoza; aunque eso sí el problema necesita de una explicación más profunda.

Muchas han sido las movilizaciones por las que gran parte de los vecinos de la localidad han expuesto su disconformidad con las decisiones de su Ayuntamiento.

A los debates encarnizados sobre la nueva adhesión de la localidad a la ciudad de Zaragoza (han pasado poco más de dos años desde que se desagregó de la capital), en los últimas semanas un nuevo torpedo ha estallado en la sede concejal de Villamayor que gobierna el partido socialista (PSOE), un partido que mantiene una postura de gobierno que está provocando enormes crispaciones entre los vecinos.

                              

Imagen de la plataforma juventud pro-pueblo de Villamayor. Agencias

Un nuevo caso de estas crispaciones se dio hace unas fechas. El grupo político de Chunta Aragonesista presentó una propuesta al equipo de gobierno que consistía en la actuación del grupo local “China-Chana”, en una iniciativa por difundir la oferta cultural de la localidad en una única actuación en la Plaza del Planillo del pueblo zaragozano. Pese a ser un acto fuera de todo interés político, los dirigentes del Ayuntamiento rechazaron la propuesta al considerar que la situación vecinal en este momento no se vería favorecida en absoluto, ya que puede haber un grupo importante de vecinos que se pueden sentir agraviados con la realización del mismo”. ¡Personas agraviadas por la realización de un concierto! Curioso, ¿no?. Quizá sea porque los componentes del grupo sean partidarios de un Villamayor como pueblo, idea que se da bruces con lo que pretende el grupo político socialista.

En definitiva, un hecho que aparte de constituir un atentado contra la libertad de expresión de los vecinos de Villamayor –no hay que olvidar que “China-Chana” es un grupo compuesto, casi en su totalidad, por vecinos de la localidad-; la medida no hace más que corroborar que la actuación concejal lo único que no busca es el desarrollo de la localidad en todos sus ámbitos, en este caso el cultural.

Penosamente parece que el problema va para largo…